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Cómo participar y votar en tu asamblea, paso a paso

Llegas a la asamblea de tu conjunto, te entregan un control que no has visto nunca y en la pantalla aparece la primera pregunta. Esta guía recorre los siete pasos del día de la reunión —registrarte, entrar, activar tu participación, votar, pedir ayuda si algo falla, seguir los resultados y recibir el acta— en menos de dos minutos de video y con el detalle por escrito debajo. Si lo que buscas son las reglas legales (quórum, mayorías, plazos), están en la guía completa de la Ley 675.

1. Regístrate antes de la asamblea

El primer paso ocurre antes de la reunión. Te registras con los mismos datos que la administración ya tiene de ti: nombre completo, documento, el apartamento o local del que eres propietario y tu correo. La copropiedad usa esos datos para identificarte y para asociar tu unidad privada —y con ella tu coeficiente— a tu cuenta.

El registro pide además una foto de tu documento de identidad, que puedes tomar desde el mismo celular: la aplicación captura las dos caras y arma el soporte. Es lo que permite verificar que quien vota es realmente el propietario de la unidad, y es también el respaldo de tu asistencia si alguien discute la validez de la reunión más adelante.

Puedes hacerlo el mismo día, pero conviene adelantarlo: hacerlo con calma en casa evita la fila en la entrada. Una vez registrado, la cuenta te sirve para todas las asambleas siguientes.

2. Entra el día de la reunión

El día de la asamblea entras con tu correo y tu contraseña. Nada más. Si olvidaste la contraseña, la puedes recuperar desde la misma pantalla de ingreso.

Iniciar sesión demuestra quién eres, pero todavía no que estés en la reunión — eso es el paso siguiente, y es el que más dudas genera.

3. Activa tu participación con el QR

Ya en la sala, se proyecta un código QR. Lo escaneas desde la aplicación y con eso activas tu participación: a partir de ese momento cuentas para el quórum de la asamblea y el sistema te habilita el voto.

Es el equivalente digital de firmar la planilla de asistencia, y no es un trámite decorativo: hasta que no escaneas el código no estás presente para efectos de la reunión. Si abres la aplicación y no ves la votación, casi siempre es porque falta este paso.

El código es el de esa asamblea y se proyecta en la sala, de modo que solo puede escanearlo quien efectivamente está ahí.

4. Vota con el control

Cuando el moderador abre una pregunta, votas con el control que te entregaron al entrar. Es un aparato sencillo: una pantalla y una o dos teclas, según el modelo. En los dos casos, la pantalla del control confirma que tu voto quedó registrado; si la pantalla no cambia, tu voto no entró: vuelve a intentarlo y, si sigue sin responder, ve a logística.

Control de dos teclas

Cada tecla es una opción, y basta un toque:

  • SÍ — voto a favor de la propuesta.
  • NO — voto en contra.

Control de un solo botón

La misma tecla sirve para las tres opciones, y lo que cambia es el gesto:

  • Un clic — votas sí.
  • Dos clics seguidos — votas no.
  • Mantener pulsado tres segundos — votas en blanco. No sueltes antes de que termine la cuenta: si lo haces, cuenta como un clic.

Confirma con la administración cuál de los dos modelos se usa en tu asamblea: el gesto de voto en blanco solo existe en el control de un botón.

El voto no se puede cambiar después de pulsar, así que conviene esperar a que se termine de leer la pregunta. Ten en cuenta que no todas las decisiones se cuentan igual: algunas pesan según tu coeficiente de copropiedad y otras valen un voto por unidad privada, según el tipo de decisión. Esa diferencia está explicada en la guía de la Ley 675.

5. Si el control falla: la carpa de logística

Este es el paso que casi nadie sabe que existe, y es el que evita que un aparato dañado se convierta en un voto perdido. En la asamblea hay un punto de logística atendido durante toda la reunión, y su único trabajo es este.

Ve allí si:

  • El control no responde o se quedó sin batería.
  • La pantalla no confirma tu voto al pulsar.
  • No entiendes cómo usarlo y prefieres que alguien te acompañe.

El personal de apoyo te cambia el control por otro, lo reasigna a tu unidad y sigues votando con normalidad. No te quedes sin votar por un aparato: es exactamente para eso que el punto está ahí.

6. Los resultados, en vivo

Mientras la votación sigue abierta, los resultados se proyectan en la sala y se actualizan voto a voto. Todos los asistentes ven el mismo conteo al mismo tiempo, lo que elimina la sensación —frecuente en las asambleas con papeletas— de que el resultado se arma en algún lado sin que nadie pueda verificarlo.

Junto al conteo se muestra la mayoría que exige esa pregunta en particular, para que sea claro contra qué umbral se está midiendo.

7. El acta de la asamblea

Al cerrar la asamblea, el sistema genera el acta con el resultado de cada pregunta y esta se distribuye a los propietarios. Es el documento que deja constancia de lo que se decidió y con qué votación, y el que soporta cualquier reclamación posterior.

Los requisitos legales del acta, los plazos para impugnar una decisión y qué se puede impugnar están en la guía de la Ley 675.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que registrarme antes de la asamblea o puedo hacerlo el mismo día?

Puedes registrarte el mismo día, pero conviene hacerlo antes: el registro pide una foto de tu documento de identidad y hacerlo con calma evita filas en la entrada. Una vez registrado, la cuenta te sirve para todas las asambleas siguientes de tu copropiedad.

¿Por qué tengo que escanear un código QR si ya inicié sesión?

Iniciar sesión demuestra quién eres; escanear el código de la sala demuestra que estás presente en la reunión. Hasta que no lo escaneas no cuentas para el quórum y la aplicación no te habilita el voto. Es el equivalente digital de firmar la planilla de asistencia.

¿Qué pasa si mi control no funciona o se queda sin batería?

Ve a la carpa de logística. El personal de apoyo te cambia el control por otro, lo reasigna a tu unidad y puedes seguir votando. El punto está atendido durante toda la asamblea justamente para eso, así que no te quedes sin votar.

¿Cómo voto en blanco con el control?

Depende del modelo. En el control de un solo botón, mantienes el botón pulsado durante tres segundos, hasta que termine la cuenta. En el control de dos teclas no existe esa opción: solo SÍ y NO. Confirma con la administración cuál se usa en tu asamblea.

¿Puedo cambiar mi voto después de pulsar la tecla?

No. El voto se registra en el momento en que pulsas la tecla, y la pantalla del control te lo confirma. Por eso conviene esperar a que se termine de leer la pregunta antes de pulsar.

¿Todos ven los resultados mientras se vota?

Sí. Los resultados se proyectan en la sala y se actualizan voto a voto mientras la votación sigue abierta, de modo que todos los asistentes ven el mismo conteo al mismo tiempo.

¿Cuándo recibo el acta?

Al cerrar la asamblea el sistema genera el acta con el resultado de cada pregunta, y esta se distribuye a los propietarios. Los requisitos legales del acta y los plazos para impugnar una decisión están en la guía de la Ley 675.

Los pasos de esta guía describen cómo se participa en una asamblea gestionada con Quórum. Los detalles operativos —dónde queda el punto de logística, a qué hora abre el registro— los define la administración de cada copropiedad, así que revisa también la convocatoria que te enviaron.

¿Administras la copropiedad y quieres una asamblea así?

Registro con verificación de identidad, control del quórum en tiempo real, votación con controles físicos, resultados en vivo y el acta lista al cerrar la reunión. Quórum digitaliza la asamblea de tu copropiedad para que el soporte legal esté completo desde el primer minuto.

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